Veedurías: caso Electricaribe

Por : Horacio Brieva M.

Los textos completos de las veedurías de Protransparencia, en alianza con otras organizaciones, podrán encontrarlos en www.protransparencia.org, de modo que en este espacio que me ofrece EL HERALDO aspiro a publicar lo esencial de estos trabajos.

Sobre el caso del caño de Soledad agrego esto: un terraplén en el corazón del mismo es un absurdo ecológico que no tiene licencia, y tampoco lo contempla el POT; lo racional sería que lo demolieran. Pero el mayor desafío es volver a conectar la bahía-ciénaga de Soledad con los cuerpos de agua que la alimentaban, y que cese el envío de aguas de alcantarilla al caño, provenientes del arroyo El Platanal. En nuestra visita a la zona sur-oriental del municipio, vimos que se adelantan unas obras de saneamiento básico que recogerán las aguas residuales que van a El Platanal, pero esperamos que la subestación que tratará esas aguas no afecte el humedal. La otra gran apuesta tiene que ser la recuperación del viejo Mercado –adonde, en los amaneceres, ebrios, íbamos a comer pescado frito con yuca– y también de su entorno. Hoy eso es una inmundicia y refleja la crisis ambiental del caño en el que, en antaño, las aguas fluían limpias y navegaban las embarcaciones con personas y alimentos. Quienes se perfilan como candidatos a ocupar la Alcaldía soledeña deberían asumir con seriedad el problema ambiental.

Entremos en el tema de hoy: Electricaribe. No justificamos la alta cartera pública y ciudadana con esta empresa privada, pero nos resulta inconcebible que la relación del Estado con ella haya tenido un origen ilegal, pues no existe ningún contrato de concesión. ¿Cómo se puede entender que se entreguen ingentes recursos de la Nación a un privado sin un contrato? Es como si el Estado hiciera donaciones para que los privados rentaran operando servicios.

No lo decimos nosotros. El ministro de Minas y Energía, Tomás González, el 19 de septiembre de 2014, en respuesta a la Cámara de Representantes, en el marco del debate de control político a Electricaribe, expresó: “Es importante aclarar que entre la Nación-Ministerio de Minas y Energía y la Electrificadora del Caribe S.A. E.S.P.-Electricaribe S.A. E.S.P. no se suscribió contrato alguno para la prestación del servicio público de energía en la Región Caribe”. ¡Esa es la almendra del asunto! ¡Un bien estratégico del Estado se entregó a particulares para su lucro a cero riesgos! Recibieron un mercado cautivo.

Los usuarios, de remate, no tienen quién los defienda. En la Superservicios es difícil ganar un caso. Es una institución inútil. Le preguntamos, por ejemplo, cuántas quejas y reclamos han resultado en fallos a favor de los usuarios. No respondió. Y se limitó a suministrarnos el número de peticiones, quejas y reclamos de los últimos tres años. Frente a las preguntas sobre si cuenta con diagnóstico de fallas en el servicio o con investigaciones por recurrentes facturaciones exageradas, la Territorial Norte trasladó los interrogantes a la delegada nacional de energía y gas, en cuya respuesta quiso darnos una clase sobre el procedimiento de quejas. Se las tiraron de pendejos.

@HoracioBrieva


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