Los retos de Alberto Escolar

Alberto Escolar ha sido reelegido director general de la CRA para el periodo 2016-2019. El Consejo Directivo, por unanimidad, estimó que merecía seguir al frente de la entidad por cuatro años más, tras quedar entre los finalistas que cumplieron con los requisitos legales para ocupar el cargo. El voto de confianza que ha recibido implica un gran compromiso con los retos que tiene por delante esa corporación. La agenda es exigente y tiene variados frentes.

La semana pasada que conversamos en su oficina comencé preguntándole, obviamente, por el sensible tema del Lago El Cisne, hoy totalmente seco. ¿Cuándo estará lleno de nuevo? Para eso se contrató con la empresa de Nicolás Renowitzky la construcción de una bocatoma sobre el arroyo León, de la cual parte una tubería que va a una caseta de tratamiento, y de ahí otra tubería llevará el agua filtrada hacia una especie de ‘piscina’ situada en la parte final del brazo de alimentación del lago, que deriva del arroyo León. Esta ‘piscina’, al rebosarse, enviará el agua a El Cisne –filtrada, repito– en una cantidad promedio de 10.000 metros cúbicos por día. Ahora, como el lago tiene una extensión de unas 56 hectáreas, siendo objetivos –a partir del momento en que el agua comience a entrarle– el llenado podría tomar algo más de dos meses. A la vez, están en marcha, por parte de la misma empresa contratista, los trabajos de construcción del parque lineal que servirá de espacio turístico y recreativo. O sea, que la fecha que dio el ministro de Ambiente hay que rodarla un poquito.

El embalse del Guájaro, con unas 12 mil hectáreas, es otro reto. Lo alimenta el Canal del Dique a través de las compuertas El Porvenir y Villa Rosa. La tarea es optimizar esas compuertas y dragar el embalse que es sedimentado por todo lo que arrastra el Dique. Una buena obra ha sido el malecón de La Peña y Aguada de Pablo, desde el cual la vista del Guájaro se hace más agradable.

Otra tarea es seguir trabajando en las áreas protegidas de Luriza, el Palomar y los Rosales, así como intervenir los humedales de la cuenca oriental.

En la campaña electoral a la Gobernación, un tema que de nuevo volvió a salir al ruedo fue la interconexión de las lagunas de Luruaco, Tocagua y el Totumo. Escolar dice que ahí habría que hacer un complejo trabajo de ingeniería que, en el caso del Totumo, impone un estudio por ser una laguna salobre dada su cercanía al mar.

Además, y esto es muy importante, la CRA debe seguir concertando con la Alcaldía de Barranquilla ciertas intervenciones ambientales que se requieren en la ciudad, así como lo ha hecho en el tema de limpieza de los caños. No olvidemos que la corporación está obligada a esas intervenciones, pues un segmento de sus finanzas se nutre de un 15% del recaudo bruto del predial, y el 7.5% debe invertirse aquí. Lo que significa que Escolar y el alcalde electo Alejandro Char tienen que trabajar de la mano en una cuestión central como la sostenibilidad ambiental de Barranquilla, para lo cual esta necesita, de todos modos, su propia autoridad que no podrá seguir siendo el Damab. No ha podido ni con la pajarita.


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