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LA REFORMA CORCHO

Uno de los importantes cambios que se busca es que los dineros que maneja la Entidad Administradora de Recursos del Sistema de Salud (Adres) se giren directamente a los prestadores de servicios de salud (clínicas y hospitales) y proveedores de tecnologías y no a las entidades promotoras de salud (EPS) que han oficiado de intermediarias financieras con esas clínicas y hospitales.

La polémica ministra de Salud, Carolina Corcho Mejía, radicó, tras varios meses de enorme expectativa y debates anticipados, el proyecto de ley que anuncia la transformación del sistema de salud.

Estamos frente a un debate que tendrá como escenario principal el Congreso de la República, pero que también copará los ámbitos extraparlamentarios.

La intención del gobierno de Gustavo Petro es ponerle fin al modelo actual basado en la ley 100 de 1993, que en su momento representó toda una innovación institucional frente al antiguo Seguro Social.

El proyecto de ley del gobierno está recogido en 152 artículos y sustentado en textos anexos.

Uno de los importantes cambios que se busca es que los dineros que maneja la Entidad Administradora de Recursos del Sistema de Salud (Adres) se giren directamente a los prestadores de servicios de salud (clínicas y hospitales) y proveedores de tecnologías y no a las entidades promotoras de salud (EPS) que han oficiado de intermediarias financieras con esas clínicas y hospitales.

La ley promete algo que nunca ha existido en Colombia: medicina preventiva. El artículo 99 del proyecto de ley proclama que habrá programas de prevención y control de enfermedades.

Desde que tengo uso de razón no recuerdo que un médico llegara a mi casa a examinar a cada uno de los miembros del núcleo familiar. Mi recuerdo  de niño y adolescente es que las gripas, fiebres, viruela y sarampión se trataban con remedios caseros, y solo en casos esporádicos nos llevaban al consultorio de un médico particular.

Y mi experiencia como afiliado del régimen contributivo del sistema de salud ha sido que la EPS a la que estoy adscrito y pago un aporte significativo, nunca me ha llamado para programarme revisiones, por lo menos anuales, de corazón, pulmones, riñones, hígado, páncreas y próstata, y de la parte mental. Cuando me he enfermado, para evitar la tramitología de las citas, voy a un especialista particular y cancelo las medicinas con mi bolsillo.  Por eso, yo sí soy partidario de replantear el rol de las EPS.

Sin embargo, lo que está por verse es si el nuevo sistema de salud logrará resolver todas las inconsistencias y fallas del sistema actual, y sobre todo si logrará tapar la enorme tronera por donde se han ido billones de pesos a las cloacas de la corrupción. Las vergüenzas del sistema de salud que ha venido funcionando en las tres últimas décadas no pueden dar paso a vergüenzas peores.  Necesitamos cambios, pero no saltos al vacío.

El día que veamos un sistema de salud que nos monitorea periódicamente y previene las enfermedades, podremos decir que Colombia cambió de verdad.

@HoracioBrieva

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