Frente a Electricaribe no hay propuestas

A estas alturas de la película de terror de Electricaribe, ni el Gobierno Nacional ha mostrado una propuesta, ni los líderes regionales están unificados. Tampoco hay una gran movilización ciudadana en calles y plazas alrededor de una salida compartida. Se han incrementado las protestas por los apagones, pero eso es otra cosa. He notado incluso cierta suspicacia. Hay quienes creen que sectores poderosos de Barranquilla y la Costa quieren quedarse con el negocio. Parecen preferir, por eso, la permanencia de los españoles.

El Gobierno Nacional, después del anuncio de Gas Natural Fenosa de conducir al Estado a un pleito por supuestos incumplimientos, ha fruncido el ceño, pero aún no toma una decisión. Y su actitud es todavía la de quien tiene la esperanza de que Electricaribe se enternezca y haga las inversiones a su cargo del Plan5Caribe.

Entre tanto, Electricaribe, a través del gerente general José García Sanleandro, prosigue su agresión a la Costa basada en una aseveración que esgrime en todas partes. Que el impago y el fraude han jodido a la empresa. Este discurso se lo ha tragado enterito un sector de la región.

No niego, desde luego, que el impago y el fraude existan, pero, en el caso de la deuda de las entidades territoriales, hoy estimada en unos $170.000 millones por servicios prestados a hospitales, colegios y demás, ¿se ha tenido en cuenta el desorden contable y administrativo de los municipios?, ¿quién garantiza que esa deuda sea real?

En cuanto al robo de energía, ¿quién ha hecho una medición?, ¿hay una estadística confiable? Según la misma Electricaribe, los niveles de recaudo estuvieron en 2013 en el 91,2 % y en 2015 cayeron a 83,9%. El motivo, se colige, ha sido el deterioro del servicio: en 2015, llegó a 93,3 horas la interrupción de la energía por cliente cuando en varias regiones del país está en 20 horas. Estamos entre las regiones peor atendidas.

A lo anterior se añade que Electricaribe ha dejado de responder más de un millón de peticiones, quejas y reclamos de los usuarios. Su inversión en el Sistema de Distribución Local, SDL, ha sido exigua en 16 años. En lo que corresponde a 2016 su avance en el Plan5Caribe es del 23%. Y si Electricaribe no hace la inversión en el SDL, de nada servirán los 3 billones de pesos que se están invirtiendo en el Sistema de Transmisión Nacional, STN, y en el Sistema de Transmisión Regional, STR: los riesgos técnicos van a ser mayores, dijo el ministro de Minas y Energía Germán Arce, en la sesión de la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes. Será como construir grandes y modernas autopistas pero dejar las vías terciarias como caminos de herradura. Esas redes locales obsoletas generan letales cambios de voltaje. De ahí los electrocutados. Y los electrodomésticos dañados. Esta película de terror parece que, por ahora, no tendrá fin.


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